El día en que ScreenCancer y Boots salvaron mi vida

Testimonial del paciente

Soy un hombre de 44 años, nacido en Portugal y desde que tengo recuerdos, las vacaciones de verano siempre me parecieron el mejor momento del año. En su momento, nunca me pareció que los días en la playa y el cálido sol del sur de Europa podían tener ningún tipo de riesgo.

Cuando comenzaron a aparecer las primeras noticias que relacionaban la exposición solar con el cáncer de piel, comenzamos a prestar más atención a la protección, utilizando siempre el factor más alto y en particular, cuando empecé a llevar a mis hijos a la playa.

A finales de 2009, conocí la solución ScreenCancer Mole Navigator para analizar la piel y pensé que podría ser útil para ampliar la detección del cáncer de piel a otras regiones del país en las que es difícil encontrar un dermatólogo.

En ese momento nunca se me ocurrió analizarme los lunares yo mismo. Pensé que el hecho de estar acostumbrado a la exposición solar me excluía del grupo de riesgo de padecer cáncer de piel.

En mi calidad de empresario de la atención médica, visité Bergen a principios de mayo, con motivo de un viaje de negocios para comprender mejor la logística de ScreenCancer Mole Navigator, siempre pensando en traer esta herramienta de análisis a Portugal.

Cuando visité una de las farmacias Boots para ver cómo funcionaba el proceso, me sugirieron que lo probara yo mismo y me pidieron que les mostrara algún lunar. En ese momento no encontré ninguno, pero de pronto, surgió desde lo más profundo de mi memoria el recuerdo de que hace un par de veranos me raspé un lunar y por eso lo elegí para la prueba.

El procedimiento fue increíblemente simple. En apenas 5 minutos había terminado y me fui con la sensación de que no iban a encontrar nada importante y que no tenía ningún motivo para preocuparme. Era un lunar de menos de 5 mm de diámetro y como lo tenía en la parte inferior izquierda del torso, no lo veía muy seguido.

Dos semanas más tarde, recibí una llamada desde Noruega: me sugerían que examinara el lunar, porque el ScreenCancer Mole Navigator señalaba la posibilidad de que fuera un melanoma temprano.

Cuando recibí esa información, se me paralizó el corazón y de inmediato tomé la decisión de eliminarlo lo más pronto posible. Consulté a un especialista en medicina interna que decidió, con la aprobación del cirujano y el dermatólogo, extirparlo con un amplio margen de seguridad.

Recuerdo que viví los días de espera para recibir los resultados de la patología como en una nebulosa de ansiedad y alivio, pero no estaba preparado para el resultado que me llegó la mañana del 1 de junio: el aterrador diagnóstico de melanoma maligno.

Tras el shock inicial, sentí una inmensa felicidad. Sentí que tuve una suerte tremenda y agradecí haber viajado a Bergen, donde viví la experiencia con el ScreenCancer Mole Navigator en Boots.

No tengo ninguna duda de que si no me hubiera ofrecido para esa prueba, hubiera sido demasiado tarde para la próxima vez que volviera a mirarme el lunar.

Lo bueno es saber que, cuando el melanoma maligno se diagnostica precozmente y luego se lo extirpa completamente, el pronóstico de remisión y curación total es muy elevado.

¡Por eso que puedo decir que el 5 de mayo de 2011 fue el día en que ScreenCancer y Boots me salvaron la vida!